OLLAS Y SARTENES A LA MESA

Cocinar es un acto de generosidad y amor, y una buena mesa es sin lugar a dudas el mejor punto de reunión para compartir con familiares y amigos. Un buen mantel, cubiertos bien puestos y servilletas bonitas hacen parte de este ritual que tanto nos gusta.

Aunque las bandejas son igual de importantes a una buena y bonita vajilla, la comida presentada en el recipiente en que se prepara, es una muy buena opción. Conserva el calor de los alimentos y culturalmente nos remite a diferentes partes del mundo. Una cataplana nos lleva a Portugal, una paellera nos acerca a España, una olla negra de barro cocido nos recuerda el campo colombiano y especialmente La Chamba, Tolima y el wok nos remite a Oriente y Asia.

En hierro fundido encontramos formas y tamaños muy variados de ollas, cacerolas y sartenes, y más que a un país o región nos remiten a ese acto de generosidad y amor que es cocinar y compartir.

Los sartenes de Victoria son especiales para preparar los alimentos y llevarlos a la mesa en ocasiones especiales. Cocinar y presentar en ellos tiene varias ventajas: se puede preparar toda la receta sin cambiar de recipiente si se necesitan cocciones adicionales como sofreír o saltear, permiten un acabado final como es un gratinado y puedes “recalentar”.

Hay infinidad de platos que podemos preparar en ellos, pero miremos algunos de los más provocativos y con los cuales podemos conquistar o conservar esas personas que queremos.

Risotto, aparentemente difícil y aburridor de hacer porque tradicionalmente hay que revolver un buen rato, pero si ponemos el arroz, los ingredientes de nuestra preferencia y el caldo, lo cubrimos con papel aluminio y lo llevamos al horno aproximadamente una hora, mezclando una vez en la mitad del proceso, tendremos un excelente resultado.

Pizza, ideal para compartir. Para la pasta una receta básica de masa de pan, se extiende sobre el sartén engrasado, se lleva unos minutos al horno para que dore un poco. Para la base, salsa de tomates frescos o pesto, queso mozarela y los ingredientes que queramos. Recomiendo que no sean más de dos para lograr concentrar y disfrutar los sabores. Por ejemplo, para una base de pesto: queso azul y alcachofas y para una de tomates: jamón serrano y aceitunas. Se lleva unos minutos al horno y funciona perfecto.

Y para rematar que tal unos brownies de chocolate calientes, con helado y salsa de frutos rojos… sobre este producto hay miles de opiniones y recetas. No es un tema fácil, no conozco a nadie que haga brownies y diga que no son los mejores, siempre “los míos (o los de mi mamá) son los mejores”…

 

Por: Mónica Restrepo Isaza

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